
Una Hidratación correcta
La hidratación se ha convertido en un tema fundamental dentro de la salud y la nutrición, al punto de considerarse una ciencia en sí misma. El agua es un nutriente esencial que obtenemos tanto de los alimentos como de las bebidas, y su consumo adecuado es clave para el funcionamiento óptimo del organismo.
El consumo total de líquidos varía según las características fisiológicas de cada persona, así como por factores socioculturales, ambientales y preferencias individuales. Diversos estudios han demostrado que mantener una hidratación adecuada se relaciona con una mejor calidad de dieta, hábitos más saludables y un menor riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles.
Beneficios de una correcta hidratación
- Mejora la concentración y la memoria. El cerebro necesita suficiente agua para mantener su rendimiento cognitivo.
- Previene enfermedades cardiovasculares. Una correcta hidratación favorece la circulación y la salud del corazón.
- Protege el sistema respiratorio. Ayuda a mantener hidratadas las mucosas de la garganta, bronquios y pulmones, reduciendo el riesgo de infecciones respiratorias.
- Facilita la eliminación de toxinas y desechos. El agua apoya la función renal y el proceso de desintoxicación del cuerpo.
- Favorece la digestión y la absorción de nutrientes. Contribuye a que los alimentos se disuelvan correctamente, mejorando el aprovechamiento de los nutrientes.
- Regula la temperatura corporal. A través de la sudoración, el cuerpo mantiene su equilibrio térmico.
- Lubrica articulaciones y músculos. Reduce el riesgo de calambres y mejora el rendimiento físico.
- Mejora la apariencia de la piel. Una piel bien hidratada luce más tersa, luminosa y saludable.
Ingesta de agua recomendada
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y numerosos especialistas en salud recomiendan consumir entre 2 y 3 litros de agua al día, dependiendo del sexo, la edad y la actividad física.
Recomendaciones promedio:
- Mujeres:
- 9 a 13 años: 1.6 L
- 14 a 18 años: 1.8 L
- 19 a 70 años: 2.2 L
- Hombres:
- 9 a 13 años: 1.8 L
- 14 a 18 años: 2.6 L
- 19 a 70 años: 3.0 L
En cuanto las bebidas…
El agua natural potable es siempre la mejor elección para cubrir nuestras necesidades hídricas, ya que no aporta calorías y puede contener minerales esenciales como calcio, sodio y magnesio.
Sin embargo, la hidratación también puede complementarse con otras bebidas o alimentos ricos en agua, como frutas, verduras, infusiones o aguas saborizadas sin azúcar. Recordemos que hidratarse debe ser un hábito diario, ajustado a las necesidades de cada persona, según su edad, sexo, nivel de actividad física y condiciones ambientales.

